Puntos destacados de la Cumbre Mundial de Líderes Locales y Regionales — Tánger, 22–25 de junio de 2026
El Congreso Mundial de CGLU y la Cumbre Mundial de Líderes Locales y Regionales reunieron a alcaldes, gobernadores, asociaciones de gobiernos locales y regionales y profesionales de todo el mundo en Tánger del 22 al 25 de junio de 2026, bajo el marco temático de una Nueva generación de servicios públicos locales universales.
Para la Comisión de Inclusión Social, Democracia Participativa y Derechos Humanos (CISDPDH), el Congreso constituyó un momento decisivo: el lanzamiento y adopción de la Nueva Carta-Agenda Mundial de Derechos Humanos en la Ciudad. El Congreso también ofreció la plataforma para un programa de sesiones sólido sobre el derecho a una vida libre de violencias, la justicia en materia de vivienda y los elementos esenciales del día a día, así como la consolidación de la Coalición Social Local como el horizonte político para los gobiernos locales y regionales más allá de 2030.

La Nueva Carta-Agenda Mundial de Derechos Humanos en la Ciudad: los derechos humanos en el centro de la gobernanza local
El Congreso fue testigo del lanzamiento y la adopción de la Nueva Carta-Agenda Mundial de Derechos Humanos en la Ciudad, un marco de referencia global actualizado diseñado para guiar a los gobiernos locales y regionales en el avance de los derechos humanos desde el ámbito local. La Nueva Carta-Agenda reafirma el papel de los gobiernos locales y regionales como garantes de derechos y reconoce 37 derechos humanos en la ciudad, cada uno de ellos acompañado de vías concretas y recomendaciones para su cumplimiento.
La Carta-Agenda ofrece una visión integrada de los derechos humanos en la ciudad. Junto a los derechos fundamentales ya reconocidos internacionalmente, incorpora nuevos derechos humanos que abarcan los servicios esenciales y los derechos sociales, económicos, culturales, ambientales y democráticos, con especial atención a los grupos que siguen sufriendo discriminación y barreras en el ejercicio de sus derechos. Fundamentalmente, no se trata solo de una declaración de principios, sino de una herramienta política y práctica que proporciona principios, compromisos y recomendaciones concretas para la acción local.
El documento es el resultado de varios años de trabajo colectivo que ha reunido a ciudades de todos los continentes, redes internacionales, organizaciones de la sociedad civil, universidades y expertos, una diversidad de actores que constituye su mayor fuerza.

Un arco de tres días, desde el lanzamiento hasta la adopción
La Carta-Agenda se presentó por primera vez durante el diálogo "La Nueva Carta-Agenda Mundial de Derechos Humanos en la Ciudad: Fortaleciendo el movimiento de ciudades por los derechos humanos" el martes 23 de junio, organizado por nuestra Comisión en colaboración con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) y la Plataforma Global por el Derecho a la Ciudad (GPR2C).
Al abrir la sesión, Philippe Rio, alcalde de Grigny, marcó el tono:
Los derechos humanos solo cobran sentido cuando se convierten en una realidad en la vida cotidiana: en nuestros barrios, nuestras escuelas, nuestros servicios públicos, en el acceso a la vivienda, la salud, la cultura, la participación democrática y un medio ambiente sano.
La sesión hizo balance de cuatro años de la campaña "10, 100, 1000 Ciudades y Territorios de Derechos Humanos para 2030", lanzada por la Comisión en 2022 durante el Congreso de CGLU en Daejeon. Desde entonces, más de 100 gobiernos locales y regionales se han unido al movimiento para proteger, promover e implementar los derechos humanos a nivel local. El diálogo también dio la bienvenida a nuevos miembros a la campaña, lo que refleja la creciente diversidad y el alcance geográfico del movimiento. Para esta cuarta ola de la campaña, nos entusiasma compartir que varias ciudades se han unido a nuestro movimiento global. Estos nuevos compromisos fortalecen aún más el alcance global de la campaña y refuerzan el creciente movimiento de gobiernos locales y regionales que avanzan en la materia desde lo local. La discusión también reafirmó el Marco de Orientación para la Creación de una Ciudad de Derechos Humanos, publicado en 2025 y codesarrollado con el ACNUDH, como una herramienta práctica y política para incorporar los derechos humanos en la gobernanza local, las políticas públicas y la prestación de servicios.
El debate reunió a líderes locales, profesionales y defensores de los derechos humanos de diferentes regiones, entre ellos:
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Adrià Duarte, Coordinador de nuestra Comisión, quien abrió la sesión;
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Javier López Casarin, Alcalde de Álvaro Obregon y presidente de AALMAC
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Mayra Mendoza, Intendenta de Quilmes;
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Abdul-Hamid Karimeh, Alcalde de Trípoli;
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Oriane Filhol, Vicepresidenta del Departamento de Seine-Saint-Denis;
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Shams Asadi, Comisionada de Derechos Humanos de Viena;
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Rocío Lombera, Coordinadora de Asuntos Internacionales de la Ciudad de México;
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Rachel Marie-Cécile K. Woedina Ywassa, Presidenta de REFELA Togo;
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Rosa Boladeras, Concejala de Relaciones Internacionales de Terrassa; y
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Nelson Saule Junior, de la Plataforma Global por el Derecho a la Ciudad;
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Sol Tischik, jefa de gabinete Loma de Zamora;
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Hans Sakkers, Ciudad de Utrecht;
- Joshua Cooper, Director del Hawai'i Institute for Human Rights.
Juntos, reflexionaron sobre los logros del movimiento de Ciudades de Derechos Humanos y debatieron las prioridades más allá de Tánger, incluyendo la implementación de la Nueva Carta-Agenda Mundial, la expansión de la campaña "10, 100, 1000 Ciudades y Territorios de Derechos Humanos para 2030" y las condiciones necesarias para fortalecer la localización de los derechos humanos en todo el mundo, fomentando el diálogo sobre las condiciones propicias para una localización efectiva, como la financiación, la autonomía institucional, la gobernanza multinivel y la solidaridad internacional.

El miércoles 24 de junio, el Consejo Mundial de CGLU acogió un debate sobre el Consejo Intergeneracional para los Elementos Esenciales del Día a Día, explorando la vivienda, los cuidados, la alimentación, la salud, el agua, la cultura y la participación democrática como fundamentos de la dignidad, la igualdad y la democracia local. En su intervención, Philippe Rio subrayó que los "elementos esenciales del día a día" son la traducción concreta de los derechos humanos y los vinculó directamente con la Carta-Agenda y con la Coalición Social Local de CGLU, haciendo hincapié en la solidaridad territorial e intergeneracional, la plena participación de los jóvenes en la definición de las políticas públicas y el papel de las ciudades como laboratorios de innovación democrática.
A continuación, la Carta-Agenda se presentó formalmente para su adopción en el Consejo Mundial el jueves 25 de junio, enmarcando una hoja de ruta clara para el futuro de los derechos humanos en la gobernanza local.
Para centrar el debate, Marta Villanueva, concejala de Barcelona, expuso lo que realmente representa la Carta-Agenda. Villanueva recordó a los delegados que la adopción marca un comienzo y no un final:
La adopción de esta Carta no es un punto de llegada, sino un punto de partida: un compromiso renovado para seguir construyendo ciudades que sitúen la dignidad humana, la igualdad y la justicia de género en el centro de sus políticas.

Respondiendo al llamado de urgencia, Lorena Zárate, de la Plataforma Global por el Derecho a la Ciudad, enmarcó la oportuna necesidad de este marco. Destacó que las crisis globales sin precedentes, el aumento de las exclusiones sistémicas y los déficits democráticos hacen que los gobiernos locales necesiten un marco institucionalizado inmediato ahora mismo para salvaguardar a las poblaciones vulnerables y garantizar los derechos urbanos.

Por último, cambiando el enfoque hacia la implementación, Shams Asadi, Comisionada de Derechos Humanos y jefa de la Oficina de Derechos Humanos de la Ciudad de Viena, detalló la metodología práctica y colaborativa que sustenta la iniciativa. Destacó que la Carta-Agenda se está construyendo desde la base a través de redes transnacionales de ciudades, políticas locales participativas y herramientas concretas diseñadas para incorporar los derechos directamente en la toma de decisiones, los planes de acción locales y las métricas de los servicios públicos.
El derecho de las mujeres a vivir una vida libre de violencias
En la tarde del miércoles 24 de junio (14:30–16:00), el diálogo "El derecho de las mujeres a vivir una vida libre de violencias" convocó a gobiernos locales y regionales comprometidos con la eliminación de la violencia de género y doméstica, una expresión directa de los derechos que la Carta-Agenda busca localizar. La sesión estuvo liderada por el Observatorio Internacional de la Violencia contra las Mujeres (OIVF) del Consejo Departamental de Seine-Saint-Denis, con la CISDPDH como coorganizador. Recordó una cruda realidad global: una de cada tres mujeres ha experimentado violencia física o sexual por parte de su pareja a lo largo de su vida.
El diálogo se basó en el proyecto "Hacia territorios protectores de las mujeres víctimas de violencia", lanzado por la Seine-Saint-Denis en 2021, cofinanciado por la Agencia Francesa de Desarrollo y apoyado por la CISDPDH, y en la Carta Internacional "Hacia territorios protectores de las mujeres víctimas de violencia", firmada durante un seminario de capitalización en Bobigny en 2024. En Tánger, la sesión revisó los avances desde el seminario, promovió la Carta para animar a nuevos territorios a unirse y mostró las herramientas de desarrollo de capacidades de la red: un MOOC, fichas temáticas y boletines informativos. La sesión se cerró con una invitación a nuevos gobiernos locales y regionales a firmar la Carta Internacional.

El Congreso avanza en la justicia en materia de vivienda, los elementos esenciales del día a día y los enfoques basados en los cuidados para una visión de la acción local basada en los derechos
La vivienda ocupó un lugar central en el Consejo Mundial de CGLU el miércoles 24 de junio con la sesión "Construyendo la Academia de Justicia de la Vivienda". La Academia se lanzó como una plataforma de liderazgo político, aprendizaje entre pares y acción colectiva sobre la vivienda como derecho humano y bien público común, respondiendo a las presiones de asequibilidad, los desplazamientos y las vulnerabilidades climáticas, avanzando así en la justicia de la vivienda como un pilar clave de la Coalición Social Local.
Los debates sobre la justicia de la vivienda se complementaron con el Consejo Intergeneracional para los Elementos Esenciales del Día a Día, que enmarcó la vivienda, los cuidados, la alimentación, la salud y la cultura como fundamentos de la dignidad, la igualdad y la democracia local. En el debate se analizó cómo los gobiernos locales y regionales están reforzando el acceso a los servicios esenciales mediante enfoques basados en los derechos y centrados en las personas, contribuyendo a un contrato social renovado y arraigado en la solidaridad, el bienestar y la acción local.
Servicios públicos basados en los derechos e inclusión territorial
El Congreso también acogió la reunión del Foro de Autoridades Locales Periféricas (FALP), que destacó los retos y oportunidades específicos a los que se enfrentan los territorios periféricos, fronterizos y geográficamente remotos. Los debates hicieron hincapié en la importancia de garantizar que la inclusión social, el acceso a los servicios, la participación democrática y los derechos humanos se integren plenamente en las estrategias de desarrollo territorial, reafirmando que ningún territorio debe quedarse atrás en la aplicación de la Coalición Social Local y de la agenda de derechos humanos.
Asimismo, el Congreso reafirmó la importancia de unos servicios públicos de calidad y del diálogo social como pilares de una gobernanza local democrática. Durante la sesión de la Coalición Multilateral "Fortalecimiento de alianzas con los trabajadores de los servicios públicos locales", en colaboración con la Internacional de Servicios Públicos (PSI), los participantes destacaron el papel de los trabajadores, los sindicatos y los gobiernos locales en la construcción de sistemas de servicios públicos inclusivos y resilientes. En este sentido, el Consejo Mundial adoptó el Acuerdo Marco Global sobre Diálogo Social y Cooperación, reforzando el compromiso de los gobiernos locales y regionales con los servicios públicos universales, el trabajo decente, la justicia social y el fortalecimiento del diálogo social a todos los niveles.
El cuidado surgió como un tema transversal a lo largo de todo el Congreso —desde el Espacio de los Cuidados abierto durante tres días hasta las sesiones dedicadas a los sistemas integrales de cuidados—, lo que refleja nuestro compromiso de situar el cuidado y las políticas feministas en el centro de la gobernanza local. El Congreso también brindó la oportunidad de presentar la última fase del informe GOLD VII sobre "Economías de la igualdad y del cuidado", que explora cómo los gobiernos locales y regionales pueden avanzar en sistemas centrados en el cuidado a través de los servicios públicos, el diálogo social, la gobernanza multinivel, el trabajo decente, la financiación y la participación democrática. Partiendo de la base de que el cuidado es una necesidad, un valor y un derecho, la publicación refuerza el papel de los gobiernos locales y regionales a la hora de situar el bienestar, la igualdad y la sostenibilidad de la vida en el centro de la acción pública.
Resultados del Congreso
Más allá de la adopción de la Nueva Carta-Agenda Mundial de Derechos Humanos en la Ciudad y de la Coalición Social Local, el Congreso marcó el inicio de un nuevo ciclo político para CGLU mediante la renovación de sus órganos de gobierno.
El Consejo Mundial de CGLU eligió a Uğur Ibrahim Altay, Alcalde de Konya como Presidente/a de la organización para el mandato 2026-2030, junto con una Presidencia renovada, un Bureau Ejecutivo y órganos de gobierno que representan a los gobiernos locales y regionales de todas las regiones del mundo.

El Documento de Resultados de Tánger — Una nueva generación de servicios públicos locales universales — establece el Compromiso de Tánger, un Pacto Social Local renovado, en torno a las siguientes prioridades:
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Reafirmar el papel de los gobiernos locales y regionales como gobiernos de proximidad y garantes de la democracia, la paz y los derechos humanos.
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Impulsar una nueva generación de servicios públicos locales universales, accesibles y no discriminatorios, como la infraestructura cotidiana de los derechos, fundada en la igualdad, los cuidados y la sostenibilidad.
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Promover la justicia habitacional y redefinir «los Nuevos Esenciales» — del agua, el saneamiento y la energía a los cuidados, los derechos digitales y la gobernanza democrática de la inteligencia artificial — como derechos universales y bienes públicos.
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Impulsar la acción climática como una cuestión de justicia, situando a las comunidades menos responsables de la crisis y más afectadas por ella en el centro de la gobernanza climática.
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Construir un financiamiento local democrático que conecte los mandatos con los medios, garantizando el espacio fiscal, sistemas de ingresos justos y el reconocimiento institucional que los territorios necesitan para cumplir con sus responsabilidades.
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Acelerar la igualdad de género a través del municipalismo feminista, garantizando vidas libres de violencia y el liderazgo pleno y sostenido de las mujeres y las niñas en la vida pública.
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Apoyar la localización de los derechos humanos mediante la implementación de la Nueva Carta-Agenda Mundial de Derechos Humanos en la Ciudad
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Ampliar la solidaridad internacional y la cooperación descentralizada entre los gobiernos locales y regionales, reivindicando la diplomacia de las ciudades como una expresión del multilateralismo local.
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Situar la participación juvenil y la justicia intergeneracional en el centro de la toma de decisiones públicas.

Próximos pasos
Para la Comisión y el movimiento más amplio de Ciudades de Derechos Humanos, Tánger marca el inicio de una nueva fase. Las prioridades de cara al futuro incluyen la aplicación de la Nueva Carta-Agenda Mundial de Derechos Humanos en la Ciudad y el Marco de Orientación para la Creación de una Ciudad de Derechos Humanos, la ampliación de la campaña "10, 100, 1000 Ciudades y Territorios de Derechos Humanos para 2030", el fortalecimiento de la red de "Hacia territorios que protegen a las mujeres víctimas de violencia", y el avance de la justicia de la vivienda, el cuidado, la participación democrática y los elementos esenciales del día a día como componentes centrales de una gobernanza local basada en los derechos humanos en todo el mundo.