22/01/2026

CGLU aporta la perspectiva de los gobiernos locales y regionales a la Consulta de Oslo sobre la lucha contra la intolerancia religiosa

Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU) participó en la Consulta de Oslo sobre la lucha contra la intolerancia religiosa y el fortalecimiento de la aplicación de la Resolución 16/18 del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, celebrada los días 13 y 14 de enero de 2026 en Oslo, a través de nuestro coordinador Adrià Duarte.

La consulta reunió a un grupo diverso de partes interesadas que participan en la aplicación de la resolución 16/18 del CDH, entre ellas gobiernos nacionales, el sistema de las Naciones Unidas, instituciones nacionales de derechos humanos, parlamentarios, organizaciones de la sociedad civil, actores religiosos y basados en creencias, instituciones académicas y redes municipales transnacionales como la Coalición Europea de Ciudades contra el Racismo (ECCAR) y la Red de Ciudades Fuertes.

En el marco de este diálogo entre múltiples partes interesadas, CGLU puso de relieve la perspectiva de los gobiernos locales y regionales (GLR), subrayando la importancia de la localización de los derechos humanos como vía fundamental para traducir los compromisos internacionales en acciones locales tangibles. CGLU destacó cómo los municipios ponen en práctica la libertad de religión o de creencias y la no discriminación a través de políticas públicas inclusivas, planes de acción contra el racismo y por la igualdad, mecanismos participativos y diálogo comunitario, abordando la intolerancia tanto en los espacios físicos como en los digitales.

La consulta también incluyó un evento público el 14 de enero, con la participación de representantes de alto nivel, entre ellos la alcaldesa de Oslo, Anne Lindboe, quien reafirmó el compromiso de la ciudad con la construcción de sociedades inclusivas. Destacó que «queremos una ciudad en la que todos los habitantes se sientan como en casa», y resaltó la diversidad como «una de las fortalezas más hermosas de la ciudad». Haciendo hincapié en que «la intolerancia mata» y que «la discriminación en todas sus formas es inaceptable», la alcaldesa también subrayó la importancia de un debate abierto y honesto sobre las prácticas religiosas cuando estas pueden infringir otros derechos humanos, con el objetivo último de la plena aceptación. En un contexto de creciente intolerancia religiosa, el debate subrayó la urgencia de combatir la islamofobia y el antisemitismo mediante acciones locales concretas y un marco común de derechos humanos.

La participación de CGLU reafirmó la necesidad de integrar la Resolución 16/18 del CDH en la gobernanza local, garantizando que las experiencias vividas por las ciudades y las comunidades sirvan de base para los marcos mundiales de derechos humanos y refuercen la cooperación multinivel y entre múltiples partes interesadas en la lucha contra la intolerancia religiosa.