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La Oficina para la No Discriminación: Una política de Barcelona para garantizar los derechos de ciudadanía

Barcelona
España

 

Barcelona cuenta, desde 1998, con un mecanismo municipal para prevenir las discriminaciones y garantizar los derechos de sus víctimas: la Oficina para la No Discriminación. Entre sus servicios se incluye la asistencia psicosocial, asesoramiento legal para que las víctimas de discriminaciones puedan hacer valer sus derechos e incluso un centro que trabaja con la ciudadanía en el refuerzo de la cultura local de defensa de los derechos humanos.

Barcelona ha llevado a cabo políticas proactivas con los derechos humanos desde los años noventa, con la creación en 1992 de un “Comisionado para la defensa de los Derechos Civiles” y de una “Regidoría de Derechos Civiles” en 1995. El compromiso de Barcelona con los derechos humanos, de hecho, viene incluido en su propia Carta Municipal, que afirma en su preámbulo: “Barcelona, capital de Cataluña, ha sido siempre un símbolo de libertad y progreso. Ciudad de convivencia, hecha en la pluralidad y diversidad (…) ha sido y quiere ser un ejemplo en la defensa de los derechos humanos y de los pueblos”. En consecuencia, esta política no ha sufrido cambios destacables con el tiempo a pesar del cambio político.

Desde su creación en 1998, la Oficina para la No Discriminación ha sido testigo de múltiples transformaciones y mejoras del servicio. Según sus responsables, la Oficina “nació hace 20 años bajo el modelo de ciudades como San Francisco”. Se centraba entonces en atender a personas víctimas de racismo y de homofobia, especialmente, lo que luego evolucionó a otros colectivos como las personas con discapacidades. Según estos mismos responsables, “el tejido asociativo no era tan grande como ahora, con lo que la prioridad era apoyarle y darle un impulso dada su función de lucha contra las discriminaciones”. Después de dos décadas, “ahora el número de entidades es mayor y tienen más capacidades, lo que les permite ser actores con capacidad de incidencia y seguimiento fuerte”.

La OND funciona como servicio municipal abierto a la ciudadanía, bien articulado con el resto de servicios locales de promoción y defensa de los derechos humanos. Esta divide sus funciones según dos tipos de intervención, la prevención (para que no se produzcan situaciones de discriminación desde la labor informativa, formativa y de sensibilización) y la garantía (para hacer valer los derechos de aquellos que han sufrido algún acto discriminatorio).

En términos de servicio, la Oficina ha atendido en los últimos años miles de personas, ya sea en formato de atención psicosocial o jurídica a posibles víctimas de discriminación, o de organización de cursos y formaciones sobre derechos humanos. Cabe notar que los principales motivos de discriminación en 2017 fueron, por este orden: racismo y xenofobia (39%); género (12%); discapacidades (9%); aporofóbia (8%); lgtbifóbia (8%) e ideología (7%). 

[ Ver el estudio de caso ]