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Trayectoria

A lo largo de casi dos décadas, la Comisión ha reunido autoridades locales de todo el mundo para debatir sobre políticas locales de inclusión social, democracia participativa y derechos humanos. Este recorrido ha propiciado numerosos avances, desde la promoción de los derechos en las agendas globales y de los gobiernos locales hasta el refuerzo de los vínculos de solidaridad y cooperación entre ciudades de la red.

El origen de la Comisión se remonta a las primeras ediciones del Foro de Autoridades Locales por la Inclusión Social y la Democracia Participativa (FAL): un espacio de reflexión y discusión entre autoridades locales celebrado desde 2001 de forma simultánea con las primeras ediciones de los Foros Sociales Mundiales.

En 2005, un año después del nacimiento de la nueva organización mundial de los gobiernos locales - Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU) -, las ciudades del FAL decidieron apostar por tener una estructura de trabajo más institucionalizada en el marco de esta nueva organización. Esta decisión dio pie a la creación de la Comisión de Inclusión Social y Democracia Participativa, que se dotaría pronto de un Secretariado Ejecutivo.

En su primer lustro de historia, la Comisión acompañó las diferentes ediciones del FAL (Caracas, 2005; Nairobi, 2007; Belém do Pará, 2009; Dakar, 2011) y dinamizó el diálogo con los movimientos sociales y la sociedad civil reunida en los foros sociales mundiales. De esta forma, se erigió en el altavoz de los debates políticos desarrollados en estos espacios en el marco de CGLU, al mismo tiempo que promovía la reflexión política.

Una tercera parte fue añadida formalmente al titulo de la Comisión a partir de 2010; los derechos humanos. Cabe destacar en este sentido, sin embargo, que los derechos humanos siempre fueron un eje de trabajo destacado en el ámbito de acción de la Comisión. De 2011 en adelante, este se desarrollaría ampliamente con la promoción de dos documentos políticos: la Carta Europea de Salvaguarda de los Derechos Humanos en la Ciudad (adoptada en Saint-Denis en 2000) y la Carta-Agenda Mundial de Derechos Humanos en la Ciudad (aprobada por el Consejo Mundial de CGLU en 2011). En consecuencia, después de cinco años de su creación, la Comisión pasaría a llamarse por un nuevo nombre: la Comisión de Inclusión Social, Democracia Participativa y Derechos Humanos de CGLU.

De 2011 en adelante, la Comisión consolidaría su trabajo con el crecimiento de su membresía, la organización de Foros Mundiales de Derechos Humanos como el de Gwangju o el de Nantes, la publicación del Observatorio Ciudades Inclusivas y la participación cada vez más intensa en el espacio de CGLU. En 2012 y en 2015, además, la Comisión facilitaría la organización de dos Seminarios Internacionales de Gobiernos Locales que promoverían el avance y el compromiso con un concepto emergente: el derecho a la ciudad.

“Estamos convencidos de que los gobiernos locales, en el día a día, a través de sus políticas públicas y junto con sus habitantes, podemos contribuir a la construcción de ciudades incluyentes, habitables, justas y democráticas; contribuir a impulsar procesos de organización y fortalecimiento del tejido social y construcción de ciudadanía activa y responsable; contribuir a la construcción de una economía urbana equitativa, incluyente y solidaria que garantice la inserción y el fortalecimiento económico de los sectores populares. Queremos ciudades, para todas y todos, basadas en la justicia social y espacial, libres de fronteras visibles e invisibles, donde se garantiza el buen vivir colectivo"

Declaración final del Seminario Internacional de Gobiernos Locales por el Derecho a la Ciudad de Ciudad de México (2015)

En efecto, la red de la Comisión jugaría un papel esencial en el avance del derecho a la ciudad en las agendas globales para el desarrollo urbano sostenible, que en estos mismos años se encontraban en proceso de concepción. Se trata sobretodo de la Nueva Agenda Urbana de Habitat III y el Compromiso y Plan de Acción de Bogotá de CGLU. Desde 2014, estos esfuerzos de incidencia se sumarían a los de una nueva organización de la sociedad civil global, la Plataforma Global por el Derecho a la Ciudad, con quien la Comisión desarrolla desde entonces cooperación intensa.

Así pues, en 2016, los miembros de la Comisión participaron en Bogotá (Congreso de CGLU) y en Quito (Conferencia Hábitat III) en las conferencias que reconocerían el derecho a la ciudad por primera vez en documentos políticos de alto nivel y lo posicionarían como concepto ascendente en las políticas urbanas.

Después del proceso de Hábitat III, el plan de acción de la Comisión se centraría en llevar los aprendizajes y los esfuerzos realizados en estos procesos hacía transcripciones concretas; esto es, mecanismos por los que avanzar la visión de las ciudades y los territorios del mundo como bienes comunes. Se abrió pues el trabajo a áreas como el derecho a la vivienda o la gobernanza de las migraciones, a la vez que se consolidaban las discusiones entre autoridades locales, derecho a la ciudad y democracia local.