Se encuentra usted aquí

Carta-Agenda Mundial de Derechos Humanos en la Ciudad

Antecedentes
 
La década de los 90 marcó un hito importante en cuanto al reconocimiento del papel de los gobiernos locales como pilares de la calidad democrática de los estados. Unos años más tarde, iría ganando fuerza el reconocimiento de las ciudades como actores fundamentales en la garantía de los derechos humanos en tanto que prestadoras de servicios públicos o responsables de políticas de educación, salud o vivienda. Este debate internacional tomaría forma en la reivindicación del llamado “derecho a la ciudad”, según el cual la ciudad es un espacio colectivo que pertenece a todos/as sus residentes y que debe ofrecer las condiciones necesarias para una vida digna desde un punto de vista social, político, cultural, económico y medioambiental. Fruto de este proceso, se adoptarían a partir del año 2000 varias cartas locales de derechos humanos:

  • la Carta Europea de Salvaguarda de los Derechos Humanos en la Ciudad (Saint-Denis - Francia, 2000), firmada por más de 400 ciudades europeas;
  • la Carta Mundial del Derecho a la Ciudad, propuesta por los movimientos sociales reunidos en Porto Alegre (Brasil) en el I Foro Social Mundial (2001);
  • la Carta de Derechos y Responsabilidades de Montreal (Canadá, 2006);
  • la Carta de la Ciudad de México por el Derecho a la Ciudad (México, 2010);
  • la Carta de Derechos Humanos de Gwangju (Corea del Sur, 2012)

 
El concepto del “derecho a una metrópolis solidaria” surgiría después con fuerza en el marco del Foro de Autoridades Locales de Periferia (FALP) y está hoy en fase de reflexión.
 
Proceso de Elaboración de la Carta-Agenda
 
Con el objetivo de contribuir a la promoción internacional del derecho a la ciudad, la Comisión de Inclusión Social, Democracia Participativa y Derechos Humanos de CGLU ha elaborado la Carta-Agenda Mundial de Derechos Humanos en la Ciudad, iniciativa surgida del Foro de Autoridades Locales por la Inclusión Social y la Democracia Participativa (FAL) que se celebró en Caracas en 2006. A partir de los debates que tuvieron lugar en este marco entre gobiernos locales de todo el mundo, un grupo de expertos/as de distintos países redactó un primer borrador (2007-2008), que fue posteriormente discutido y enmendado por representantes electos/as, expertos/as y representantes de la sociedad civil de los cinco continentes (2009-2010).
 
Primero bajo el liderazgo de la Diputación de Barcelona y, después, bajo el de la ciudad de Nantes y de la Región Pays de la Loire, la Carta-Agenda se ha construido de forma colectiva en varios escenarios internacionales, como las tres últimas ediciones del FAL y del Foro Social Mundial (Nairobi, 2007; Belém do Pará, 2009; y Dakar, 2011), el I y II FALP (Nanterre, 2006; Getafe, 2010); el V Foro Urbano Mundial de UN HABITAT (Rio de Janeiro, 2010), el IV Foro Mundial de Derechos Humanos de Nantes (2010) o el III Congreso Mundial de CGLU (México, 2010). Este trabajo de promoción política y de construcción colectiva de la Carta-Agenda ha permitido construir articulaciones estratégicas con movimientos sociales (Coalición Internacional del Hábitat - HIC), con agencias de Naciones Unidas (especialmente, HABITAT y UNESCO) y dentro de CGLU. Centros de investigación, como el Instituto de Derechos Humanos de Cataluña (IDHC) y el Centro de Estudios Sociales (CES) de la Universidad de Coímbra han estado estrechamente vinculados a este proceso desde el inicio.
 
El valor añadido de la Carta-Agenda reside en que todos los derechos humanos mencionados en el documento se acompañan de un plan de acción que sirve de referencia para que los gobiernos locales den pasos concretos en la implementación de cada uno de los derechos. El texto prevé también que las ciudades signatarias elaboren una agenda local calendarizada y con indicadores para dar seguimiento a la aplicación de cada uno de los derechos. La Carta-Agenda entrará en vigor en cada ciudad tras un proceso de consulta y participación que permita a sus habitantes debatirla y adaptarla a la realidad local y al marco legal nacional; y mediante adopción por una mayoría cualificada de la asamblea municipal. El resultado de este proceso será la adopción de una Carta-Agenda Local por parte de cada municipio signatario.
 
El Consejo Mundial de CGLU, reunido en Florencia (Italia) en diciembre de 2011, adoptó formalmente la Carta-Agenda Mundial de Derechos Humanos en la Ciudad e invita a todos sus miembros a firmarla. En la actual situación de crisis económica y de eventual retroceso en la garantía de los derechos, la Carta-Agenda constituye una herramienta al servicio de los gobiernos locales para contribuir a construir sociedades más inclusivas, democráticas y solidarias en diálogo con sus habitantes.